Doctorando · Universitat de València

Derecho,
ética y poética

Para describir qué es el derecho nos bastaría con un jurista. Para definirlo, más que a un filósofo, necesitaríamos a un poeta.

La tesis

Girard y la filosofía del derecho

Selfi en un despacho universitario con un compañero sentado al fondo

René Girard mostró que nuestros deseos no son del todo nuestros: aprendemos a querer lo que vemos querer a otros. Por eso deseamos las mismas cosas, el objeto deseado se vuelve una forma de ser y la rivalidad acaba siendo inevitable. Para Girard, «la violencia y el deseo van mutuamente unidos».

Mi tesis aplica esa teoría mimética a la filosofía del derecho. La leo en diálogo con el personalismo de Jesús Ballesteros y con la distinción de Gabriel Marcel entre ser y tener: cuando el tener desplaza al ser, el deseo se convierte en rivalidad y la rivalidad en violencia. La pregunta que me interesa es qué papel juega el derecho en ese proceso, si lo contiene, lo canaliza o lo agrava.

Es una investigación que conecta con mi trabajo diario. Entender por qué los conflictos escalan, cómo se forman los bandos y qué permite desactivarlos es tan útil en la universidad como en la política.

Sólo puede haber derecho allí donde aún queden poetas.
Foto de grupo en un aula universitaria con estudiantes y profesores

Ficha

El marco

Universidad
Universitat de València
Programa
Doctorado «Sostenibilidad y paz en la era posglobal»
Área
Filosofía del Derecho
Directores
Jesús Ballesteros y Lukas Romero-Wenz

Investigación

Líneas de trabajo

  1. Derecho y poética

    Thomas Rymer acuñó en el siglo XVII la expresión «justicia poética» para la justicia que la poesía imparte allí donde la ley no llega. Exploro qué sería un derecho poético: la justicia como cierre narrativo que vuelve a alinear el ser con el deber ser, y la tragedia como el relato que muestra el sentido precisamente por su ausencia.

  2. Ecologismo personalista

    Ni la naturaleza como recurso subordinado a cualquier fin ni el ser humano como plaga. Aplico este enfoque a casos concretos, como los incendios forestales: cuando la regulación encarece y retrasa la limpieza de los montes, la prevención se vuelve inviable. Defiendo la subsidiariedad y la gestión comunitaria de la propiedad frente al abandono.

  3. Violencia económica

    Con Ballesteros distingo entre la economía de mercado, que permite que oferta y demanda se encuentren, y la sociedad de mercado, donde todo se vuelve objeto de compra y venta: el cuerpo, la intimidad, el trabajo. Cuando nada queda fuera del comercio, el dinero deja de ser un medio y la persona deja de ser un fin. La financiarización lleva esa lógica al extremo: una sociedad de rodillas ante un dinero que no responde a nada que se produzca.

  4. Ser y tener

    La propiedad se ejerce sobre bienes, no sobre personas, ni siquiera sobre uno mismo. Por eso la idea de autopropiedad es un contrasentido. Estudio la inalienabilidad de los derechos y la diferencia entre una dignidad moral, que puede perderse, y una dignidad ontológica, que no se pierde nunca.

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